2 ene. 2015

Adictos a la Escritura: Carta a los Reyes Magos.

 Aquí les traigo una carta que escribí a los reyes magos, como ejercicios para Adictos a la Escritura. Es una carta personal y siempre se me da mejor escribir cartas desde otros de puntos de vista, menos el mío. Aun así, aquí esta.

 Queridos Reyes Magos,
  He leído en algún lado que, mientras van pasando los años, el interés por la navidad y sus regalos van decayendo. O, en caso contrario, que somos menos egoístas y apreciamos más lo que recibimos. Ya no somos niños después de todo, ya no nos interesa obtener el mejor juguete del mundo.
  No se si pueda realmente compartir esa opinión... 
  En fin, ¿qué quiero para este año? Si es posible, que no sea como el año pasado. Sin embargo, creo que puedo hacerme responsable de ello y ver que puedo cambiar.
¿Entonces?
  Quiero paz. No paz en el mundo (bueno, sí paz en el mundo, pero es algo tan grande para ustedes y la responsabilidad es nuestra), si no paz aquí. En mi casa, en mi mente. Mencione varias veces el tema de la responsabilidad, pero creanme cuando les digo que, lo que pido, cuesta mucho. Incluso cuando el intento manejar el stress, cuando intento decirme a mí misma que todo va a estar bien, alguien lo arruina. ¡La gente, claro! He conocido personas muy buenas el año pasado, así como todo lo contrario.
  Supongo que no puedo pedirles que no me pongan esa clase de personas en frente, siempre conoceremos a alguien así después de todo. Personas que tienen que decir su opinión, pese a que nadie le preguntó (y sobre temas relacionados y a MÍ y a mi vida, nada que les afecte a ellos), manipuladoras, egotistas... En fin, no espero que ustedes las alejen de mí y no puedo alejarme tanto de ellas. Lo que sí les puedo pedir (quiero creer que puedo), es que me den fuerza para soportar sus palabras y miradas prejuiciosas, que pueden arruinar mi día (o días) tan facilmente.
  Para el año, bueno, de eso se va a encargar una diosa del mar, supongo. La llaman Yemanyá, es de Brasil, mi tio y su novia me dijeron que le escriba una carta (si es que tres renglones puede considerarse una carta). ¡Espero que no les ofenda saber que la escribí a ella también! Fue la primera y, tal vez, la última vez.
  Todo lo demás lo compra el dinero. No seré rica, pero podemos costearnos lo material.   
  Espero que puedan traerme lo que pido y si no... Quiero creer que podre superarlo igual.